En los Yoga Sutras de Patanjali, uno de los textos más antiguos del yoga, Patanjali describe ocho pasos a seguir para llegar a la liberación de la mente, al Samadhi o Iluminación.

Los Ocho Pasos son: Yamas, Niyamas, Asana, Pranayama, Pratyahara, Dharana, Dhyana y Samadhi.

Yamas

Los yamas implican el comportamiento para/con los demás y hacia el mundo que nos rodea. 

Niyamas

Es la forma en la que nos dirigimos hacia nosotros mismo y hacia el mundo que creamos.

Variación de Sirsasana.

Asanas

La práctica de posturas es el tercero de los pasos de Patanjali y aún así es lo primero que aprendemos cuando vamos a una clase de yoga. Esto es así porque es más fácil trabajar con lo físico, con algo que podemos ver y tocar que con nuestra mente, algo sutil e intangible.

Las asanas ayudan a mantener un cuerpo fuerte y flexible y a prepararlo para la postura de meditación. Además un cuerpo sano ayuda a mantener una mente sana. 

Cuando ya llevamos un tiempo aprendiendo asanas y conceptos yóguicos, poco a poco, sin darnos cuenta, se van instalando en nosotros los Yamas y Niyamas. Por ejemplo, yo comencé a practicar yoga y fue más o menos a los seis meses cuando comencé a practicar Ahimsa, la no-violencia contra los animales. Esto no quiere decir que para practicar yoga debas dar ese paso. Ahimsa también significa respeto por los animales (no importa que no seas vegetarianx o veganx)

Pranayama

Pranayama se traduce como «Control de la Energía Vital». Esto es el control de la respiración. La práctica de ejercicios de respiración tiene numerosos beneficios, entre ellos ayuda a cambiar la condición tanto física como mental. Se dice que la práctica de pranayama ayuda a despertar energías dormidas y a elevarlas por el canal central de la columna, ayudando así a llegar al despertar espiritual.

Además es una buena herramienta para calmar al Sistema Nervioso, para tratar estrés y ansiedad. Ayuda a alargar la respiración y a fortalecer el Sistema Respiratorio.

Pratyahara

«Pratyahara» significa «adquirir el dominio de las influencias externas», se conoce como la retirada de los sentidos de los objetos externos. Esto es, evadirnos de los sonidos, objetos que percibimos con la mirada, sabor que percibimos con el gusto, los olores que percibimos con el olfato y el tacto de la ropa o el suelo, para llevar toda la atención a nuestro interior. 

Al practicar la retracción de los sentidos nos ayuda a mantener una mente más calmada y en silencio, algo que no sucede con todos los estímulos sensoriales que sufrimos día a día. 

Estos primeros cinco pasos, son los que podemos practicar activamente con el cuerpo físico. Son acciones que podemos llevar a cabo a voluntad. Los próximos tres pasos, son acciones que no requieren al cuerpo físico y por ello son las últimas en practicarse. Cuando el sadhaka (aspirante) ya tiene experiencia en trabajar con lo físico pasamos al trabajo de lo más sutil.  

Meditación
Sentada en Meditación con Mudra.

Dharana

Concentración. Cuando fijamos nuestra mente en un objeto se consigue Dharana. Es el principio de la meditación. No hay meditación sin concentración. Nuestras mentes están acostumbradas a saltar de cosa en cosa y de pensamiento en pensamiento, así que resulta muy difícil fijarla en un solo objeto. durante mucho tiempo. 

Practicando Dharana podemos llegar al estado meditativo.

Dhyana

Significa «Meditación». En el segundo Sutra del libro 3, Patanjali lo describe así: «Dhyana es el flujo completo de cognición mental hacia un objeto». Cuando nos concentramos en un objeto durante un periodo de tiempo, llega un momento en el que el «flujo de cognición se expande» y se convierte en Dhyana. 

Cuando entramos en estado meditativo perdemos la noción del tiempo e incluso de nuestro cuerpo. 

Samadhi

Contemplación. Se llega al estado de Samadhi, el último de los pasos, a través de la practica de los siete anteriores. Samadhi es la culminación de la meditación, «cuando hay un resplandor y el objeto pierde su forma.»

Cuando nos sentamos a meditar nos concentramos en un objeto haciendo un esfuerzo y dicho esfuerzo ocurre de manera natural en Dhyana, mientras que en Samadhi ya no somos consciente de esto. En Samadhi nos fundimos con el objeto en el que nos hemos concentrado en Dharana.


Durante el curso, en las clases de Asanas estamos trabajando y profundizando en los Yamas y los Niyamas. Viendo cómo ponerlos en práctica tanto fuera como dentro de la esterilla. Además en algunas clases incorporamos ejercicios de Pranayamas y Meditaciones para tener una práctica completa.

Fuente: Los yoga Sutras de Patanjali.

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